UZBEKISTÁN, una experiencia de seda. Capítulo 1.

Uzbekistan es uno de esos países que se visitan poco la verdad, pero también os digo que es un auténtico diamante turístico en potencia. La presencia del mundo occidental es casi nula, sin embargo conserva ciudades milenarias reconocidas como Patrimonio de la Humanidad, uniendo oriente y occidente por la famosa Ruta de la Seda que nos permitirá impregnarnos de la atmósfera de tiempos antiguos.

Registan PlazaUna tierra de mezquitas y minaretes enormes, decorados con preciosos azulejos, brillantes y turquesas cúpulas, faros en el desierto… una colección de arquitectura y peculiaridades que reflejan miles de años de historia. Te sentirás parte del que fuera el centro del mundo durante siglos, en la pasarela de los saberes de Persia, China, India, Bizancio o Roma. Te invito a que nos acompañes y nos perdamos en este laberinto de las mil y una noches… que no os sorprenda la hospitalidad y la calidez de su gente, es infinita… bienvenido a este país de Asia Central llamado Uzbekistán.

Al fin, llegó el día. A la hora indicada nos presentamos, con un poco de nervios e incertidumbre, en el aeropuerto de Loiu donde quedamos con el resto del grupo para coger el vuelo de la compañía aérea Turkish Airlines que nos llevaba hasta nuestro destino. La ilusión era máxima.

TASHKENT

Tras hacer un cambio de vuelo en Estambul, llegamos a Tashkent, la capital de Uzbekistán. Pasamos los pertinentes tramites de aduana (hay que hacer un visado previamente en España) y nos recibió Mumin, que fue nuestro guía durante nuestro viaje a Uzbekistán. La primera tarea de Mumin fue llevarnos hasta nuestro hotel. Nos dimos una ducha rápida y un estupendo desayuno que nos hizo recuperar fuerzas después de un viaje un poco largo. Estábamos ya listos, ansiosos y con las pilas cargadas para empezar a conocer de arriba abajo este maravilloso país.

Comenzamos nuestra visita en Tashkent, que es una de las ciudades más antiguas de Asia Central, con más de 2.000 años de historia y que fue importante centro comercial entre Oeste y Este. La ciudad cuenta con muchos sitios interesantes que no podemos dejar escapar, unos lugares de esos que se graban en la memoria de cualquier viajero. Un simple paseo por la ciudad, ya es un atractivo turístico. Enseguida me dí cuenta de que se trataba de una forma de vida muy distinta a la nuestra.

Chorsu MercadoLos uzbekos y sus antepasados, con una larga historia a sus espaldas, han dejado un fantástico legado en forma de monumentos, museos y lugares únicos. En primer lugar visitamos el metro, construído por los sovieticos. Sus estaciones nos recordaron a las del metro de Moscú, puesto que algunas de ellas eran auténticos museos de mármol, lámparas impresionantes y esculturas por todas partes. Decubrimos también la ciudad vieja, un barrio donde se detiene el tiempo. Aquí, destacamos la medersa de Barak-Khan del siglo XVI, el mausoleo de Yunus Khan, la tumba de Kaffal-al-Shashi Mazar gran doctor, filósofo y poeta del siglo X. y la biblioteca religiosa, donde puede verse el famoso Korán de Osmán del siglo VII. Después de la visita de la medersa de Kukeldash, construida a mediados del siglo XVI, finalizamos esta primera excursión por la ciudad acercándonos hasta el mercado tradicional de Chorsu, que se encontraba justo al lado de Kukeldash. Un mercado lleno de frutas, verduras y productos típicos del país. Después de un día agotador, llegó la hora del volver al hotel y descansar un poco. Había sido un primer día repleto de actividades.

KHIVA

Kalta MinhorTercer día. Después de un buen desayuno, nos dirigimos hacia el aeropuerto y tomamos nuestro vuelo con destino Urguench para continuar viaje a Khiva, una de las ciudades más antiguas del mundo. Atravesamos sus murallas por una de sus numerosas puertas y nos pareció que el tiempo se detenía a medida que avanzábamos por su ciudad vieja Ichon-Qala, Patrimonio de la Humanidad y protegida por la UNESCO. La ciudad estaba situada en medio del desierto de Kyzyl-Kum. Un lugar espectacular. Nada más entrar nos topamos con el magnífico minarete inacabado de Kalta Minor que iba a ser el más alto de toda Asia Central y que la temprana muerte de Amin Khan (asesinado) truncó su finalización. Totalmente recubierto de azulejo y mayólica azul y turquesa lo hacen único!

JumaContinuamos nuestra visita por la irrepetible mezquita Juma, con sus 218 columnas talladas en madera y que enseguida te transporta a una época pasada… una preciosidad de lugar. Seguimos caminando por la ciudadela Kukhna Ark e hicimos un alto en el camino para reponer fuerzas en un restaurante tradicional con comida típica uzbeca, sabrosa y variada. La verdad es que nos sorprendió gratamente la explosión de sabores de sus platos, riquísimos!

Continuamos nuestra visita de la ciudad con el palacio Tosh-Khovli, antigua residencia del khan, que se ha conservado prácticamente intacta con sus magníficas puertas ornamentadas. Cómo no, como en todo buen viaje, regateamos con varias vendedoras y compramos artesanía típica…y nos quedamos con ganas de comprar más cosas, pero no podía ser! Asi que seguimos con la visita de la medersa Mohammed Amin Khan, la más grande de Asia Central. El guía nos recuerda que en origen fue escuela y centro de educación, donde no sólo se impartían materias como religión, sino también materias como física o astronomía.

Como las puestas de sol en esta ciudad son espectaculares, reflejando en las mayólicas los últimos rayos que adquieren en esta ciudad de adobe unos tonos inigualables, subimos a las murallas de la fortaleza Akshih Bobo, desde la cual se abre una incomparable vista del casco antiguo de Khiva y contemplamos un espectáculo que nos quedará siempre en la memoria. Después de disfrutar de la panorámica, decidimos perdernos entre los callejones de la ciudad antes de ir a cenar y volver nuevamente al hotel.

Khiva Atardecer

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