Costa Oeste + Bora Bora, el mejor viaje de mi vida. Capítulo 2.

LAS VEGAS
¡Lo que pasa en Las Vegas, no siempre se queda en Las Vegas! Por ello, te lo contamos todo. Para nosotros fue como un parque de atracciones pero para adultos. Nada más salir del avión te das cuenta que estás en la ciudad del juego o la ciudad del pecado. Las máquinas tragaperras inundan ya el aeropuerto… es tan diferente y tan especial… parece que te vas a cruzar en cualquier momento con Nicolas Cage en Leaving Las Vegas.

Nuestro hotel era el famoso y legendario Flamingo, el primer hotel de lujo construido en Las Vegas. Las primeras sensaciones al llegar a un hotel de estas características son indescriptibles… el hall parece la entrada de un centro comercial, luces y tragaperras por todos los lados y una recepción enorme, allí todo es a lo grande. El hotel es muy céntrico pero teníamos miedo de que fuese un poco antiguo, pero nada más lejos de la realidad… teníamos hasta un sofá modernísimo de cuero y todo en la habitación.

Lo primero que hicimos en Las Vegas es recorrer los hoteles y casinos más famosos del Strip. El Strip es la calle más importante de Las Vegas, donde están todos los principales hoteles. Los temáticos son los más espectaculares. Por citar algunos de ellos, empezamos por el Caesars Palace que lo teníamos enfrente. Un hotel de 5 estrellas donde se han rodado decenas de películas como “Resacón en Las Vegas”. Otro de los hoteles más lujosos es el Venetian, quizá el que más nos impresionó. En su interior puedes navegar por canales o incluso tomar un café disfrutando del carnaval veneciano en las “mismísima” plaza San Marcos. A nosotros, y eso que ya habíamos estado en Venecia, nos dejó con la boca abierta. Mi pareja decía que incluso era más bonito que el auténtico! Más limpio si la verdad…

El New Yor New York es otro de los hoteles que te impresiona simplemente por su fachada. Sus rascacielos, la Estatua de la Libertad, el puente de Brooklyn… hasta te puedes montar en una montaña rusa que rodea todos los edificios…increíble. El Luxor, con su pirámide de 30 pisos, el romántico hotel Paris, visible desde toda la ciudad gracias a su Torre Eiffel de 140 metros, el Circus Circus, el hotel medieval Excalibur… hay tantos y tan bonitos todos… uno de los momentos más románticos fue cuando de noche, nos acercamos hasta el Hotel Bellagio, uno de los hoteles no temáticos más lujosos de Las Vegas para disfrutar del espectáculo acuático de su laguna. Cada 30 minutos, las luces se apagan, comienza a sonar una música preciosa y las fuentes de agua cobran vida, lanzando hacia arriba chorros con diferentes formas al ritmo de la música. Uno de los mejores espectáculos gratuitos del Strip, ¡no te lo puedes perder!

Muchos dicen que en Las Vegas no hay mucho que ver, que todo es lo mismo, mientras que otros, admirábamos cada rincón de la ciudad. Aparte de la típica foto con el cartel de “welcome to fabulous Las Vegas” , imprescindible pasar una tarde en Fremont Street, la zona más popular de la ciudad hasta la década de los 90. Se encuentra en la zona antigua de la ciudad. Allí disfrutamos de uno de los espectáculos más bonitos de Las Vegas, el “Fremont Street Experience” que combina luces, música y otras actuaciones. Es una calle que tiene un techo, una pantalla situada en la bóveda con más de 12 millones de bombillas led y 220 altavoces… a medida que anochecía, el ambiente era cada vez más animado y el buen rollo inundaba la calle.

EL GRAN CAÑÓN DEL COLORADO

El Gran Cañón es una excursión obligada si visitas Las Vegas. No puedes dejar de ver una de las principales maravillas naturales del mundo. Dependiendo del presupuesto que manejéis, existen 3 posibilidades para llegar hasta allí. La primera en autobús, tardando unas 4 horas. La segunda alquilando un coche y haciendo vuestro propio plan (incluso pasando una noche allí). Y la tercera, la que elegimos nosotros, contratar un tour de unas 9 horas que incluye transporte en avioneta (¡madre mía qué avioneta! Si tenéis miedo a volar os lo recomiendo, porque después veréis lo seguros que son los aviones convencionales, jeje!), helicóptero para descender al río Colorado, paseo en barca, comida y visita a Guano Point, Eagle Point y Skywalk.

Qué os voy a contar… es un lugar majestuoso, la travesía en helicóptero es brutal, se nos pusieron los pelos de punta! Una pareja que estaba también de viaje de novios, nos acompañó en el descenso y fue tal la sorpresa y la impresión que le causó la belleza natural del lugar, que la chica se emocionó y empezó a llorar de alegría… el paseo en barca, con las paredes de más de 150 metros a los dos lados es una experiencia inolvidable, ese silencio tan especial que solo lo rompen los helicópteros que andan para arriba y para abajo… es la opción más cara de las tres, pero creo que si el presupuesto nos lo permite, es la más recomendable.

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